miércoles, 24 de diciembre de 2008

ernesto cardenal

LA PALABRA *

En el principio
-antes del espacio-tiempo-
era la Palabra
Todo lo que es pues es verdad.
Poema.
Las cosas existen en forma de palabra.
Todo era noche, etc.
No había sol, ni luna, ni gente, ni animales, ni plantas.
Era la palabra. (Palabra amorosa.)
Misterio y a la vez expresión de ese misterio.
El que es y a la vez expresa lo que es.
«Cuando en el principio no había todavía nadie
él creó las palabras (naikino)
y nos las dio, así como la yuca»
en aquella traducción amarillenta anónima del alemán
de una parte del gran librón de Presuss
que yo encontré en el Museo Etnográfico de Bogotá
traducción al español de Presuss traduciendo del uitoto al alemán:
La palabra de sus cantos, que él les dio, dicen ellos,
es la misma con que hizo la lluvia
(hizo llover con su palabra y un tambor),
los muertos van a una región donde «hablan bien las palabras»;
río abajo: el río es muy grande
(lo que han oído del Amazonas según Presuss)
allí no han muerto de nuevo
y se encuentran bien río abajo sin morir.
Día llegará en que iremos río abajo nosotros.
En el principio pues era la palabra.
El que es y comunica lo que es.
Esto es:
el que totalmente se expresa.
Secreto que se da. Un sí.
Él en sí mismo es un sí.
Realidad revelada.
Realidad eterna que eternamente se revela.
Al principio...
Antes del espacio-tiempo,
antes que hubiera antes,
al principio, cuando ni siquiera había principio,
al principio,
era la realidad de la palabra.
Cuando todo era noche, cuando
todos los seres estaban aún oscuros, antes de ser seres,
existía una voz, una palabra clara,
un canto en la noche .
En el principio era el Canto.
Al cosmos él lo creó cantando.
Y por eso todas las cosas cantan.
No danzan sino por las palabras (por las que fue creado el mundo)
dicen los uitotos. «Sin razón no danzamos».
Y nacieron los grandes árboles de la selva,
la palma canaguche, con sus frutos para que bebiéramos,
además el mono-choruco para que comiera los árboles,
el tapir que come en el suelo los frutos,
el guara, el borugo para comer la selva,
él creó a todos los animales como la nutria, que come pescado,
y a la nutria pequeña,
él hizo todos los animales como el ciervo y el chonta-ciervo,
en el aire al águila real que come a los chorucos,
creó al sidyi, al picón, al papagayo kuyodo,
los pavos eifoke y forebeke, al bakital, al chilanga, el hokomaike,
el patilico, el papagayo sarok,
el kuikudyo, elfuikango, el siva y el tudyagi,
el pato hediondo, la mariana que ahora sabe comer peces,
el dyivuise, el siada, el hirina y los himegisinyos
y sigue el poema uitoto
en la anónima traducción al español de
la de Presuss del uitoto al alemán
engavetada en el Museo.
«Aunque digan: ellos danzan sin motivo. Nosotros
en nuestras fiestas narramos las narraciones.»
Que Presuss recogió pacientemente en un gramófono hace años
y tradujo al alemán.
Los muertos: ellos han retomado a la palabra creadora
de la que brotaron con la lluvia, los frutos y los cantos.
«Si nuestras tradiciones fueran solamente absurdas,
estaríamos tristes en nuestras fiestas.»
Y la lluvia una palabra de su boca.
Él creó el mundo mediante un sueño.
y él mismo es algo así como un sueño. Un sueño que sueña.
Le llaman Nainuema, según Presuss:
«El que es (o tiene) algo no existente.»
O como un sueño que se hizo real sin perder su misterio de sueño.
Nainuema: «El que es ALGO muy real no-existente.»
Y la tierra es Nicarani, «lo soñado», o «la visión soñada»:
lo nacido de la nada como un sueño del Padre.
El Génesis según los Witotos o Huitotos o Uitotos.
En el principio
antes del Big Bang
era la Palabra.
No había luz
la luz estaba dentro de las tinieblas
y sacó la luz de las tinieblas
las apartó a las dos
y ese fue el Big Bang
o la primera Revolución.
Palabra que nunca pasa
(«el cielo y la tierra pasarán...»)
Ha quedado un lejano rumor en el universo
de aquella explosión
como estática de radio.
Y empezó la danza dialéctica celeste.
«El yang llama;
el yin responde.»
Él es en el que toda cosa es.
Y en el que toda cosa goza.
Toda cosa coito.
Todo el cosmos cópula.
Todas las cosas aman, y él es el amor con que aman.
«El yang llama;
el yin responde.»
Son los dos coros.
Son los dos coros que se alternan cantando.
Y Pitágoras descubrió la armonía del universo
oyendo el martillar de un herrero.
Esto es: el movimiento isotrópico -uniforme y armonioso-
del universo.
La Creación es poema.
Poema, que es «creación» en griego y así
llama S. Pablo a la Creación de Dios, POIEMA,
como un poema de Homero decía el Padre Ángel.
Cada cosa es como un «como» .
Como un «como» en un poema de Huidobro.
Todo el cosmos cópula.
Y toda cosa es palabra,
palabra de amor.
Sólo el amor revela
pero vela lo que revela,
a solas revela,
a solas la amada y el amado
en soledad iluminada,
la noche de los amantes,
palabra que nunca pasa
mientras el agua pasa bajo los puentes
y la luna despacio sobre las casas pasa.
El cosmos
palabra secreta en la cámara nupcial.
Toda cosa que es verbal.
Mentira es lo que no es.
Y toda cosa es secreto.
Oye el susurro de las cosas...
Lo dicen, pero dicen en secreto.
Sólo a solas se revela.
Sólo de noche en lugar secreto se desnuda.
El cósmico rubor.
La naturaleza: tímida, vergonzosa.
Toda cosa te baja los ojos.
-Mi secreto es sólo para mi amado.
Y no es el espacio, mudo.
Quien tiene oídos para oír oiga.
Estamos rodeados de sonido.
Todo lo existente unido por el ritmo.
Jazz cósmico no caótico o cacofónico.
Armónico. Todo lo hizo cantando y el cosmos canta.
Cosmos como un disco oscuro que gira y canta
en la alta noche
o radio romántico que nos viene en el viento.
Toda cosa canta.
Las cosas, no creadas por cálculo
sino por la poesía.
Por el Poeta («Creador» =POIÊTÉS)
Creador del POIEMA.
Con palabras finitas un sentido infinito.
Las cosas son palabras para quien las entienda.
Como si todo fuera teléfono o radio o t. v.
Palabras a un oído.
¿Oís esas ranas?
¿y sabes qué quieren decirnos?
¿Oís esas estrellas? Algo tienen que decirnos.
El coro de las cosas.
Melodía secreta de la noche.
Arpa eolia que suena sola al sólo roce del aire.
El cosmos canta.
Los dos coros.
«El yang llama;
el yin responde.»
Dialécticamente .
¿Oís esas estrellas? Es el amor que canta.
La música callada.
La soledad sonora.
«La música en silencio de la luna», loco Cortés.
La materia son ondas.
Un yo hacia un tú.
Que busca un tú.
Y esto es por ser palabra todo ser.
Por haber hecho al mundo la palabra
podemos comunicarnos en el mundo.
-Su palabra y un tambor...

Somos palabra
en un mundo nacido de la palabra
y que existe sólo como hablado.
Un secreto de dos amantes en la noche.
El firmamento lo anuncia como con letras de neón.
Cada noche secreteándose con otra noche.
Las personas son palabras.
Y así uno no es si no es diálogo.
Y así pues todo uno es dos
o no es.
Toda persona es para otra persona.
¡Yo no soy yo sino tú eres yo!
Uno es el yo de un tú
o no es nada.
¡Yo no soy sino tú o si no no soy!
Soy Sí. Soy Sí a un tú, a un tú para mí,
a un tú para mí.
Las personas son diálogo, digo,
si no sus palabras no tocarían nada
como ondas en el cosmos no captadas por ningún radio,
como comunicaciones a planetas deshabitados,
o gritar en el vacío lunar
o llamar por teléfono a una casa sin nadie.
(La persona sola no existe.)
Te repito, mi amor:
Yo soy tú y tú eres yo.
Yo soy: amor.

* Cantiga 2, de Cántico cósmico. (N. del E.)







SALMO 5


Escucha mis palabras oh Señor
Oye mis gemidos
Escucha mi protesta
Porque no eres tú un Dios amigo de los dictadores
ni partidario de su política
ni te influencia la propaganda
ni estás en sociedad con el gángster.

No existe sinceridad en sus discursos
ni en sus declaraciones de prensa

Hablan de paz en sus discursos
mientras aumentan su producción de guerra

Hablan de paz en las Conferencias de Paz
y en secreto se preparan para la guerra

Sus radios mentirosos rugen toda la noche

Sus escritorios están llenos de planes criminales
y expedientes siniestros
Pero tú me salvarás de sus planes

Hablan con la boca de las ametralladoras
sus lenguas relucientes
son las bayonetas...
Castígalos oh Dios
malogra su política
confunde sus memorándums
impide sus programas

A la hora de la Sirena de Alarma
tú estarás conmigo
tú serás mi refugio el día de la Bomba

Al que no cree en la mentira de sus anuncios comerciales
ni en sus campañas publicitarias, ni en sus campañas políticas
tú lo bendices
lo rodeas con tu amor
como con tanques blindados.

domingo, 21 de diciembre de 2008

Poesia Palestina TE MATARON EN EL VALLE de MAHMUD DARWISH



TE MATARON EN EL VALLE
Traducción del árabe por

María Luisa Prieto

Te regalo mi recuerdo ante la mirada del tiempo,

te regalo mi recuerdo.

¿Qué dice el fuego en mi país?

¿Qué dice el fuego?

¿Has sido mi amor

o una tempestad sobre las cuerdas?

Yo soy extranjero en mi propio país,

extranjero.



Te regalo mi recuerdo bajo la mirada del tiempo,

te regalo mi recuerdo.

¿Qué le dice el relámpago al cuchillo?

¿Qué dice el relámpago?

¿Fuiste en Hattin[1]

un símbolo de la muerte de Oriente?

¿Y yo soy Saladino

o un esclavo de los cruzados?



Te regalo mi recuerdo ante la mirada del tiempo,

te regalo mi recuerdo.

¿Qué dice el sol en mi país?

¿Qué dice el sol?

¿Estás muerta sin sudario

y yo estoy sin Jerusalén?



Despuntó del valle.

Dicen que redujo el valle y se ocultó.

Su belleza secreta rodeó las pequeñas espigas

y resolvió las preguntas de la tierra.

Los de mi generación ¿recordáis el verano?

Flores de Hebrón

y huérfanos de Hebrón

¿recordáis el verano

que asciende de sus dedos

y abre todas las puertas?

Una violeta le dijo a su vecina:

tengo sed.

Abdallah me regaba.

¿Quién se ha llevado la juventud

de los jóvenes?

Despuntó del valle

y en el valle se muere.

Nosotros crecemos entre cadenas.

Despuntó del valle de pronto

y en el valle se muere por etapas.

Ahora nos alejamos de él generación tras generación,

vendemos las aceitunas de Hebrón gratis,

vendemos las piedras de Hebrón,

vendemos la historia de Hebrón,

y la vendemos

para comprar en su pecho la imagen

de un asesinado luchando.



No reconocí el amor de cerca.

Que lo reconozca mi muerte.

Mi infancia-Troya árabe

pasa y no vuelve.

Todos los puñales están en ti.

Elévate

verdor del limón,

brilla en la noche

y aumenta el llanto

de los que llegan.



El viento está en un puñal

y nuestra sangre es crepúsculo.

No quemes tu pañuelo verde,

la noche se quema.



Bienaventurada la serpiente que ha dormido

en la madera derruida.

Bienaventurada la espada que convierte al cuello

en ríos de libertad.



No reconocimos al amor de cerca.

Que se enfade el enfado.

Caminamos a la Troya árabe

y la lejanía se acerca.



No recuerdas

cuando escapamos de ti

hacia los vastos exilios.

Aprendimos los idiomas universales

y el cansancio del largo viaje

hacia el ecuador.

Aprendimos a dormir en todos los trenes,

lentos y rápidos,

el amor en el puerto

y el cortejo preparado para todo tipo de mujeres.

Aprendimos la amistad de cada herida,

la lucha de los enamorados,

el deseo envasado

y la sopa sin sal.



¡Oh país lejano!

¿Se ha perdido mi amor en el correo?

Ni el beso de goma nos llega

ni el óxido de hierro.

Todos los países son el nuestro

y nuestra parte de ellos es el correo.



No recuerdas

cuando escapamos de ti

a las cárceles.

Hemos aprendido a llorar sin lágrimas

y a leer las paredes, los cables y la triste luna,

libertad,

una paloma,

la satisfacción de Jesús

y la escritura de los nombres:

Aisha se despide de su esposo

y vive Aisha,

viven los perfumes de la sangre, el rocío y el jazmín.



¡Oh rostro lejano!

Te mataron en el valle

pero no te mataron en mi corazón.

Quiero que reconstruyas mi espontaneidad

oh rostro lejano.



Recuérdanos

cuando te buscamos en la hecatombe.

Que se quede tu brazo que da al mar

y la sangre en los jardines,

y sobre nuestro renacimiento se alce

un puente.

Que se queden todas las azucenas

de la palma húmeda

en su jardín,

pues llegamos.

¿Quién compra a la muerte un billete hoy

sino nosotros? ¿Quién?

Hemos exprimido todas las nubes

de los mapas del mundo

y los poemas de la nostalgia por el país.

Ni su agua riega

ni sus anhelos queman

ni construye un país.



Recuérdanos.

Nosotros te recordamos como un verdor

que surge de cada sangre,

barro y sangre

sol y sangre

flores y sangre

noche y sangre,

y te desearemos

cuando despuntes del valle

y desciendas al valle

cual gacela que nada

en un campo de sangre

sangre

sangre

sangre.



Oh beso que duerme sobre un cuchillo,

manzana de besos.

¿Quién recuerda el sabor que queda

-no estando tú-

como el jardín de la esperanza?

- Hemos crecido, infeliz,

me dijo la vida.

- ¿Y mi amor?

- Los muertos no crecen.

- ¿Y mis lunas?

- Se cayeron con la casa.

¡Oh beso que duerme sobre un cuchillo!

¿Te acuerdas de mi boca?

Te quiero cuando te quemas.

¿Quemarás mi sangre?

Amo tu muerte cuando me lleva

a mi país

cual lirio ardiente

o pájaro hambriento.

¡Oh beso que duerme en un cuchillo!

La naranja ilumina nuestra ausencia,

la naranja ilumina,

el jazmín excita nuestra soledad

pero el jazmín es inocente.

¡Oh beso que duerme en un cuchillo!

Te despiertas en la frontera del mañana,

te despiertas ahora

y diseminas la costa negra

como el viento y el olvido.

¡Oh beso que duerme en un cuchillo!



El éxodo ha crecido,

ha crecido el amarillo de las rosas

¡Oh mi amor asesinado!

Ha crecido el vagabundeo por la luz de un mundo

que me ignora,

ha crecido la tarde en las calles de cada destierro,

ha crecido la tarde en las ventanas de cada cárcel,

ha crecido en todas las direcciones,

ha crecido en todas las estaciones,

y te veo

alejándote, alejándote por el valle lejano.

Abandonas nuestros labios,

abandonas nuestra piel,

abandonas...

Eres una fiesta.

Te veo.

Las palmeras caen.

¿Qué dijo Abdallah?

- En la época avara

proliferan los niños, el recuerdo

y los nombres de Dios.

Te veo.

Cada mano grita allí.

Fuimos pequeños,

las cosas estaban preparadas

y el amor era un juego.

Te veo.

Mi cara dentro de ti me conoce

como la abundante arena conoce

todo su amor por la playa.

Te alejas de mí

y la muerte es un juego.

Te veo.

Los olivos inclinan la cabeza

a un viento pasajero.

Todas las raíces están aquí,

aquí están

todas las pacientes raíces.

Que se quemen todos los vientos negros

en unos ojos milagrosos

¡Oh mi valiente amor!

No queda nada por qué llorar.

Adios.

Las ceremonias de despedida han crecido

y la muerte es una etapa que hemos comenzado.

La muerte se ha perdido,

se ha perdido

en el alboroto del nacimiento.

Extiéndete desde el valle

hasta la causa del éxodo

cual cuerpo que corre sobre cuerdas,

cual gacela de lo imposible.





[1] Batalla en la que Saladino venció a los cruzados.

lunes, 8 de diciembre de 2008

Somebody to love


Puede alguien encontrarme alguien a quien amar?
Cada mañana me levanto y me muero un poco
Apenas me puedo mantener en pie
(Echa un vistazo a tí mismo) Mírate en el espejo y grita
Señor, qué me estás haciendo
He consumido todos mis años creyendo en tí
Pero ahora ya no puedo obtener consuelo Señor
Alguien (alguien) ooh alguien (alguien)
¿Puede alguien encontrarme alguien a quien amar?

Trabajo duro (él trabaja duro) todos los días de mi vida
Trabajo hasta que me duelen los huesos
Al final (al final del día)
Llego a casa, mi paga bien ganada
Caigo sobre mis rodillas (rodillas)
Y empiezo a rezar (adoro al Señor)
Hasta que las lágrimas caen de mis ojos
Señor, alguien (alguien) ooh alguien (por favor)
¿Puede alguien encontrarme alguien a quien amar?

(Él necesita ayuda)
Todos los días (Y lo intento, lo intento, lo intento)
Pero todo el mundo quiere abatirme
Dicen que me estoy volviendo loco
Dicen que tengo mucha agua en mi cerebro
Sin sentido común
(Él) No tengo a nadie en quien creer
(Yeah yeah yeah yeah)

Ooh
Alguien (alguien)
¿Puede alguien encontrarme alguien a quien amar?
(Que alguno me encuentre alguien a quien amar)

Sin sentimiento no tengo ritmo
Sigo perdiendo mi sonido (sigues perdiendo y perdiendo)
Estoy OK, estoy bien (él está bien)
No afrontaré la derrota
Tengo que salir de esta prisión
Algún día seré libre, Señor

Encuéntrame alguien a quien amar
Encuéntrame alguien a quien amar
Encuéntrame alguien a quien amar
Encuéntrame alguien a quien amar
...
Alguien (alguien) alguien (alguien)

Que alguien me encuentre alguien a quien amar
¿PUede alguien encontrarme alguien a quien amar?

Encuéntrame alguien a quien amar
Encuéntrame, encuéntrame, encuéntrame
alguien a quien amar
Encuéntrame alguien a quien amar.

lunes, 17 de noviembre de 2008

viernes, 7 de noviembre de 2008

La costurerita que dio aquel mal paso




La costurerita que dio aquel mal paso
y lo peor de todo, sin necesidad
con el sinvergüenza que no la hizo caso
después según dicen en la vecindad

se fue hace dos días. Ya no era posible
fingir por más tiempo. Daba compasión
verla aguantar esa maldad insufrible
de las compañeras, ¡Tan sin corazón!

Aunque a nada llevan las conversaciones,
en el barrio corren mil suposiciones
y hasta en algo grave se llega a creer.



¡Qué cara tenía la costurerita,
qué ojos más extraños, esa tardecita
que dejó la casa para no volver!
EVARISTO FRANCISCO ESTANISLAO CARRIEGO

viernes, 31 de octubre de 2008

Casamiento




Hoy, se realiza la cosa,
y ya se ha formado en torno
del carro de los adornos
la rueda de las chismosas;
y una de ellas, ¡qué envidiosa!,
comenta con la de al lado,
«algún yuyo, le habrán dado
se lo juro.... doña Rosa...»

Mensajeros apurados,
que silban toda la escala,
traen cada telegrama
un regalo fracasado....
El padrino sofocado
porque no tiene resuello,
piensa alarmado, en el cuello
que le tienen preparado...

La noche, trae realidad
y calor de ceremonia.
La salida de la novia
ya reunió la vecindad
mas esa curiosidad,
por verlos a los dos juntos
se ha despertado a tal punto
que... ¡dobló la cantidad!...

Llega el auto iluminado
-como vidriera de amor-
exhibiendo en su interior
a los novios ajustados,
que se sienten aplastados
oyendo a grandes y chicos,
que comentan a los gritos
los defectos encontrados...

¡Por fin!... novios y cortejo,
pueden entrar en la casa;
y allí, como siempre pasa,
viene el llanto de los viejos;
siguen después los consejos
que nadie les da valor
y después... ¡Al comedor!...
para iniciar los festejos...

Entonces tranquilamente
comienza la gran función;
va tomando ubicación
el batallón de parientes;
-esos que solamente-
"Han venido... por cumplir"
y ya ni los hace ir
¡"La carga de los valientes”!...

Empiezan las copas rotas
y las bandejas subiendo...
parece, que van corriendo
una carrera de postas;
la mesa, resulta angosta
y en minutos ha quedado:
como un campo devastado
por la manga de langostas...

El lugar de los regalos
los vigila una parienta,
cicerone que comenta
y aumenta lo que ha llegado...
«Seis veladores mandaron
y siete juegos de té
hay, tres lámparas de pie
pero a una... ¡la abollaron!...»

Con esa, son tres frazadas
y aquello,
que esta ahí envuelto...
¡el cuadro del pato muerto
rodeado de seis manzanas!
La batería enlozada
venía sin cucharón;
pero... ya dijo el patrón:
«El lunes por la mañana!»

Todos, entran a mirar
y a controlar, si está el suyo,
que contemplan con orgullo
y lo vuelven a tocar...
para, de paso, arreglar
un poquito la tarjeta,
que al torcerse... ¡de coqueta
ninguno se va a enterar!...

La fiesta, esta en su apogeo,
los chicos corren y pasan,
pero a menudo descansan,
señal de zapatos nuevos...
y en la cama del abuelo,
tres criaturas dormidas
han quedado confundidas
entre abrigos y sombreros...

Los novios... se han escapado
porque ya, es un poco tarde,
y lloran juntas las madres
-por lo solas que han quedado-
y allá en un rincón sentado
quedó rendido el padrino,
con el cuello desprendido
que lo tiene estrangulado...

El día empieza a venir;
los últimos que se fueron
son aquellos que vinieron...
-un ratito por cumplir-
el gato, quiere salir
y al rascarse en los barrotes,
muestra restos en los bigotes,
de un merengue "chantilly".

domingo, 26 de octubre de 2008

canción de gatillazo

Los tubos de escape saludan al sol
morir en el curro envejece la piel,
la fábrica escupe veneno hacia dios
haremos la prueba nuclear.
Deja de fumar, te va a perjudicar.

Respeta el derecho del no fumador,
proteje a tus hijos de un vicio cabrón.
Comer a diario les crea adicción
y escucha un consejo mamón.
Deja de fumar, te va a perjudicar.



Contempla impotente tu propia extinción
el mundo se quema de tanto calor,
la selva ha perdido la respiración,
se le ha puesto negro el pulmón.
Deja de fumar te va a perjudicar


o esta bueno


AVISO de DESPIDO AL PLANETA TIERRA


Planeta tierra si hace el favor
de parte la directiva
en cuanto acabe con su labor
se pase por la oficina.

Los informes que de tí nos llegan dicen que no puedes más
suma a eso una alarmante baja productividad.
La empresa no puede permitir tu creciente falta de interés
cuando hay planetas por ahí deseando trabajar.


Ni mares muertos ni casquete polar, ni pérdidas forestales
así que deja fuera de aquí tus problemas personales.



Hace falta materia prima, ese es tu trabajo, darnos más,
se para la burra si no hay gasolina y los negocios pierden gas.
Más 4x4´s y más 16, más ordenadores y más dvd´s
si no ha suficientes mierdas para todos el mundo va a estallar.

¡Qué planeta más incapaz y dicen que es nuestra madre!
Como no nos produzca más se va a ir a la puta calle.

martes, 21 de octubre de 2008

Descubrimiento de la Patria en la voz de Leopoldo Marechal

LA PATRIA ES UN DOLOR QUE AUN NO TIENE BAUTISMO

I -

Dije yo en la ciudad de la Yegua Tordilla:
“La Patria es un dolor que aún no tiene bautismo”.
Los apisonadores de adoquines
me clavaron sus ojos de ultramar;
y luego devoraron su pan y su cebolla
y en seguida volvieron al ritmo del pisón.

- II -

¿Con que derecho definía yo a la Patria,
bajo un cielo en pañales
y un sol que todavía no ha entrado en la leyenda?
Los apisonadores de adoquines
escupieron la palma de sus manos:
en sus ojos de allende se borraba una costa
y en sus pies forasteros ya moría una danza.
“Ellos vienen del mar y no escuchan”, me dije.
“Llegan como el otoño, repletos de semilla,
vestidos de hoja muerta.”
Yo venía del sur en caballos e idilios:
“La Patria es un dolor que aun no sabe su nombre”.

- III -

Una lanza española y un cordaje francés
riman este poema de mi sangre.
Yo ambién soy un hj del otoño
Que llegó del oriente sobre la tez del agua.
¿Qué harían en el sur y en su empresa de toros
un cordaaje perdido y una lanza en destierro?
Con la virtud erecta de la lanza
yo aprendí a gobernar los rebaños furiosos;
con el desvelo puro del cordaje
yo descubrí la Patria y su inocencia.

- IV -

La Patria era una niña de voz y pies desnudos.
Yo la vi talonear los caballos frisones
en tiempo de labranza,
o dirigir los carros graciosos del estío,
con las piernas al sol y el idioma en el aire.
(Los hombres de mi estirpe no la vieron:
sus ojos de aaritmética buscaban
el tamaño y el peso de la fruta.)

- V -

La Patria era un retozo de niñez
en el Sur aventado, en la llanura
tamborileante de ganaderías.
Yo la vi junto al fuego de las hierras:
estampaba su risa en los novillos;
o junto al universo de los esquiladores,
cosechando el vellón en las ovejas
y la copla en las dulces guitarras de septiembre.
(No la vieron los hombres de mi clan:
sus ojos verticales se perdían
en las cotizaciones del Mercado de Lanas)

- VI -

Yo vi la Paria en el amanecer
que abrían los reseros con la llave
mugiente de las tropas.
La vi en el mediodía tostado como un pan,
entre los domadores que soltaban y ataban
el nudo de la furia en sus potrillos.
La vi junto a los pozos del agua o del amor,
¡niña y trazando el orbe de sus juegos!
Y la vi en el regazo de las noches australes,
dormida y con los pechos no brotados aún.

- VII -

Por eso desbordé yo mi copa de tierra
y un cachorro del viento pareció mi lenguaje.
Por eso no he logrado todavía
sacarme de los hombros este collar de frutas,
ni poner en olvido aquel piafante
cinturón de caballos
ni esta delicia en armas que recogí en Maipú.

- VIII -

Guardosos de semilla, vestidos de hoja muerta,
los hombres de mi clan ignoraron la Patria.
Con el temblor sin sueño del cordaje
la descubrí yo solo allá en Maipú.
Y, de pronto, en el mismo corazón de mi júbilo,
sentí yo la piedad que se alarmaba
y el miedo que nacía.
“La Patria es un temor que ha despertado”,
me dije yo en el Sur y en su empesa de toros.
“Niña, y pintando el orbe de su infancia,
en su mano derecha reposa la del ángel
y en su izquierda la mano tentadora del viento.”

- XI -

Tal fue la enunciación, el derecho y la pena
que traje a la Ciudad de la Yegua Tordilla.
Y así les hablé yo a los inventores
de la ciudad plantada junto al río
y a sus ensimismados arquitectos
o a sus frutales hombres de negocio.
“La Patria es un dolor en elumbral,
un pimpollo terrible y un miedo que nos busca:
no dormirán los ojos que la miresn,
no dormirán ya ell sueño de los bueyes”.
(Los apisonadores de adoquines
masticaban su pan y su cebolla.)

- X -

Y así les hablé yo a los albañiles:
“La Patria es un peligro que florece:
niña y tentada por su hermoso viento,
necesario es vestirla con metales de guerra
y calzarla de acero para el baile
del laurel y la muerte”.
(Los albañiles, desde sus andamios
hacían descender caautelosas plomadas.)

- XI -

Y dije todavía en la Ciudad,
bajo el caliente sol de los herreros:
“No sólo hay que forjar el riñón de la Patria,
sus costillas de barro, su frente de hormigón:
es urgente poblar su costado de Arriba,
soplarle en la nariz el ciclón de los dioses
la Patria debe ser una provincia
de la tierra y el cielo”.

- XII -

Me clavaron sus ojos en ausencia
los amontonadores de ladrillos.
Los abismados hombres de negocio
Medían en pulgadas la madera del norte.
Nadie oyó mis palabras, y era justo:
Yo venía del Sur en caballos y églogas.

-XIII -

Y descubrí en mi alma: “Todavía no es tiempo:
No es el año ni el siglo ni la edad.
La niñez de la Patria jugará todavía
mas allá de tu muerte y la de todos
los herreros que truenan junto al río.”

- XIV -

La Patria no ha de ser para nosotros
una madre de pechos reventones;
ni tampoco una hermana paralela en el tiempo
de la flor y la fruta;
ni siquiera una novia que nos pide la sangre
de un clavel o una herida.

- XV -

Yo la vi talonear los caballos australes,
niña y pintando el orbe de sus juegos.
La Patria no ha de ser para nosotros
nada más que una hija y un miedo inevitable,
y un dolor que se lleva en el costado
sin palabra ni grito.

- XVI -

Por eso, nunca más
hablaré de la Patria.

jueves, 16 de octubre de 2008

Si una vez de Homero Manzi

Si una vez, pensaras en la sinrazón de los resortes
que mueven esos gestos donde se afirma tu importancia.

Si una vez, te miraras en el espejo desnudo de la naturaleza
y pudieras salir de las formas que te envuelven
para medir las líneas de tu caricatura elegante.

Si una vez, pudieras hacer el balance de tus ideas
para comparar su saldo con la sabiduría de las estrellas,
de los pájaros, de las hierbas.

Si una vez, el monstruo estúpido de tu razón
pudiera asomarse al misterio de la eternidad.

Si una vez, pudieras ver la suciedad insaciable de tus manos
y fueras capaz de sentir náuseas ante el espejismo del oro.

Si una vez, solamente, compararas la tormenta artificial de tu carne
con la limpia fecundidad de las bestias.

Si una vez, te pudieras transformar en el juez y en el verdugo de tus culpas.

Si una vez, las lágrimas de tus ojos te alcanzaran para llorar tus errores
y tus palabras fueran suficientes para pedir perdón.

Si una vez, en la soledad de tu propia conciencia pudieras sentirte
el más humilde y el más malo y el más incapaz y el más inútil.

Si una vez, sintieras la sed de todo lo que te falta
y la repugnancia de todo lo que te sobra.

Si una vez, frente al misterio de Dios, pudieras descifrar su mensaje.

Si una vez, pudieras cerrar los ojos, sin encender en el alma
la envidia, el deseo, la ambición, el egoísmo.

Si una vez, te dijeran que no supiste querer a tu madre,
a tu padre, a tu hijo, a tu hermano, a tu amigo.

Si una vez, fueras capaz de dar la razón a los que llamas tus enemigos.

Si una vez, pudieras entrar en la luz de la santidad sin una palabra en los labios.

Si una vez, tus ojos creyeran sin ver y tus oídos tuvieran fineza
para escuchar la voz del corazón desnudo.

Si una vez, no sintieras horror ante la muerte por amor al placer de la vida;
o si sintieras amor a la vida sin necesidad del horror a la muerte.

Si una vez, te pudieras olvidar de tus triunfos, y de tus derrotas...
habrías justificado tu existencia.
Homero Manzi

martes, 14 de octubre de 2008

enfermedad del presente


Del mar los vieron llegar
mis hermanos emplumados
eran los hombres barbados
de la profecía esperada.

Sonó la voz del monarca:
que el dios había llegado
y les abrimos la puerta
por temor a lo ignorado

Iban montados en bestias
como demonios del mal
iban con fuego en las manos
y cubiertos de metal.

Fue el valor de unos cuantos
les opuso resistencia
y al mirar correr la sangre
se llenaron de vergüenza.

Aunque los dioses ni comen
ni gozan con lo robado
y cuando nos dimos cuenta
ya todo estaba acabado.

Ese error entregamos
la grandeza del pasado
y en ese error nos quedamos
trescientos años esclavos

Se nos quedó el maleficio
de brindar al extranjero
nuestra fe, nuestra cultura,
nuestro pan, nuestro dinero.

Hoy les seguimos cambiando
oro por cuentras de vidrio
y damos nuestra riqueza
por sus espejos con brillo.

Hoy en pleno siglo XX
nos siguen llegando rubios
y les abrimos la casa
y los llamamos amigos.

Pero si llega cansado
un indio de andar la sierra
lo humillamos y lo vemos
como un extraño por su tierra.

Tu hipócrita que te muestras
humilde ante el extranjero
pero te vuelves soberbio
con tus hermanos del pueblo.

¡Oh! maldición de malinche
enfermedad del presente
¿cuándo dejarás mi tierra?
¿cuándo harás libre a mi gente?

viernes, 10 de octubre de 2008

poesía anónima de África


Adentrarse en la poesía anónima de África es una experiencia extraordinaria. Por ejemplo el poema "Llora mi corazón", perteneciente a los Kabilia, grupo étnico del este argelino y de lengua beréber, es una pieza poética de gran sencillez, pero con una delicada exquisitez:


Llora mi corazón, lo abruman males múltiples
Tijeras lo cortan:
Fiebres, dolores, mal en el costado.


Llora mi corazón, está extraviado
Por la muchacha esbelta como una palmera,
Cuyos cabellos caen sobre su espalda.


Pero tendré pronto mi revancha
y la sorprenderé.
Entonces, cara a cara, nos reconoceremos.


El poema "amante ausente" de los Bantú, conjunto de pueblos del África central es también de gran simplicidad, pero con una elaboración más compleja de las metáforas:


Las lejanas montañas te ocultan de mí,
Mientras se me enciman las cercanas
Si yo tuviera un pesado martillo
Para aplastar las montañas cercanas.
Si yo tuviera alas como un pájaro
Para volar sobre aquellas más lejanas.


Existe un poema Zulú, pueblo del África del sur que durante largo tiempo ofreció feroz resistencia a los invasores europeos, en el que se muestra la pugna amorosa con una exactitud si se quiere brillante, debido a que, además, mezcla reflexiones profundas y cotidianas:


El cuerpo muere, el alma sigue joven
El alimento servido desgasta la vasija
Ningún leño conserva su corteza cuando envejece
Ningún amante está tranquilo
Mientras llora su rival.


En un largo poema "Monzón y el rey de Kore", que narra la epopeya de Segú, perteneciente a los Bambara de Malí, hay un fragmento hermoso de amor femenino:



¿Cuántas mujeres enamoradas han desafiado
las tinieblas de la noche, y marchando contra sus deberes,
arrastrando su honor por el barro,
han ido a buscar al hombre de su alma,
el que ellas hubieran querido desposar?
No soy sino una más.
Vengo sin vergüenza a golpear en la puerta de tu corazón.
Ábrela para que yo entre, o hazme apuñalar
Para al menos morir entre tus brazos.

También existe una canción en amárico, idioma más importante de Etiopía, titulada calzones de viento y la cual cantan las mujeres mientras trabajan, que trata sobre el amor inútil. En la canción se menciona a Gondar, capital de los reyes etíopes y la provincia de Etiopía llamada Shoa:


Calzones de viento y botones de granizo
Ni un terrón de la tierra de Shoa, en Godar nada quedó
Una hiena atada con una correa, llevando un pedazo de carne en su boca


Un poco de agua en un vaso dejado junto al fuego.
Una porción de agua arrojada al hogar.
Un caballo de niebla y un paso crecido
Inútil para todo, útil para nadie.
¿Por qué estoy enamorada de un hombre como él?


Con respecto la muerte hay un espléndido poema Kuba, pueblo del Congo Central, conocidos también con del nombre de bakuba, es muy apreciado por su arte, que sintetiza de alguna manera esa concepción de los pueblos africanos sobre la vida y la muerte:


No hay aguja sin punta penetrante
No hay navaja sin hoja afilada
La muerte llega a nosotros de muchas formas.
Con nuestros pies andamos por la tierra del chivo
Con nuestras manos tocamos el cielo de Dios
Algún día futuro, en el calor del mediodía,
seré llevado en hombros
a través del pueblo de los muertos
Cuando muera, no me entierren bajo los árboles del bosque,
le temo a sus espinas.
Cuando muera, no me entierren bajo los árboles del bosque,
le temo al agua que gotea.
Entiérrenme bajo los grandes árboles umbrosos del mercado
Quiero escuchar los tambores tocando
Quiero sentir los pies de los que bailan.


Otro género, si se le puede denominar así, a los que son muy afectos los pueblos africanos es el proverbio.


Los proverbios constituyen pequeñas joyas de sabiduría atávica transmitida oralmente. Poética del vivir. Son muletillas utilizadas en la vida diarias y nacen como producto de la experiencia, siendo los ancianos los principales transmisores de proverbios. Vayan algunos como ejemplo:


· El hombre se hace hombre por los otros (Tsonga).


· El hombre paciente sigue cociendo una piedra hasta que bebe su caldo (Peul).


· Los hombres mezquinos son tan comunes como los árboles en el bosque (Yoruba).


· Cuando no hay ancianos, el pueblo se echa a perder. (Yoruba).


· El agua del río corre sin oír al hombre que tiene sed (Kikuyu).


· La mujer es un agua fresca que mata, un agua poco profunda que ahoga (Peul).


· El que quiere miel tiene el coraje de afrontar las abejas. (Wolof )

domingo, 7 de septiembre de 2008

CRISTO PORTEÑO (Zamba)


CRISTO PORTEÑO (Zamba)

Si Cristo fuera porteño,
¡Ay pobre Cristo! ¡Qué vida fulera!
Nadie se asombraría
si la historia se repitiera.

Nacería de parto difícil
en un rancho de "Villa Cualquiera"
Navidad peligrosa del pobre
que no puede pagar la partera.

Crecería de golpe y porrazo;
sin juguetes, vacunas, ni escuela;
de rodillas lustrando a los otros
o vendiendo pastillas de pena.

¡Ay pobre Cristo! ¡Qué vida fulera!
¡Pobre Cristo! ¡Qué vida fulera!

Muchachón, ya te veo pateando
mocasín distraído en la tarde,
melenudo buscando un rebusque
por las siete avenidas del hambre.

O en un viejo boliche del centro
repartiendo tu vino berreta,
con un muerto que ama la vida,
con un yiro que viene de vuelta.

Un amigo con alma degutil
ha vendido tu piel por un mango
y algún Poncio Pilatos muy rico
con tu llanto se lava las manos.

¡Ay pobre Cristo si fuera porteño!
Uno más del montón: ¡Pobrecito!
Tanto tiempo rompiéndose el lomo
por un poco de chaucha y palitos.

Si Cristo fuera porteño,
¡Ay pobre Cristo! ¡Qué vida fulera!
Nadie se asombraría
si la historia se repitiera.

Una cana, un dolor, una arruga
con su bronca se iría gastando
jubilado, esperando la fecha
rasguñando las puertas de un banco.

Y después, al final del olvido:
Hospital de la muerte que llega.
Un adiós de madera barata.
Una tumba perdida en la tierra.

¡Ay pobre Cristo! ¡Qué vida fulera!
¡Pobre Cristo! ¡Qué vida fulera!
¡Pobre Cristo! ¡Qué vida fulera!
¡Pobre Cristo! ¡Qué vida fulera!
¡Pobre Cristo! ¡Qué vida fulera!

Si Cristo fuera porteño,
¡Ay pobre Cristo! ¡Qué vida fulera!
Nadie se asombraría
si la historia se repitiera.

HORACIO FONTOVA

viernes, 5 de septiembre de 2008

2

• Adán y EvaRoger Aguilaróleo / tela
http://www.lajiribilla.cu/index.html




Las fauces de un pollo
hierven

tiritan de zapallos y cebollas

no hay aceite, solo tomates y un mordisco de vino

que cabe en un corcho

estan por llegar

ellas

ellas dos

una salida de mis entrañas de culpa

otra de mis tripas de sexo

mis ojos mis miedos

mis culpas mis despertares



y mi muerte

y mi vida

ya llegan

volveria volviera volvere a elegir

mi hija

mi compañera dama y hembra



La niña óleo/tela 51 x 76 Eladio Rivadulla Martínez

jueves, 4 de septiembre de 2008

The rose

Some say love it is a river that drowns the tender reed Some say love it is a razor that leaves your soul to bleed Some say love it is a hunger an endless aching need I say love it is a flower and you it’s only seed It’s the heart afraid of breaking that never learns to dance It’s the dream afraid of waking that never takes the chance It’s the one who won’t be taken who cannot seem to give and the soul afraid of dying that never learns to live When the night has been too lonely and the road has been too long and you think that love is only for the lucky and the strong Just remember in the winter far beneath the bitter snows lies the seed that with the sun’s love in the spring becomes the rose









lunes, 25 de agosto de 2008

1


y si me pongo?
Me pongo en la cajita de escribir poesía
Y no se
Del ridículo no se vuelve
Tengo un dolor acá al costado del cemento impiadoso con los pobres
Tengo como encontrate nostalgia tanguera
Y?
Y no se si me animo
Se van a reír de mi no prosa
Y de mis dedos gordos sobre el tecado
Ay que cansado de un humo negro
Subo el pulóver hasta mis fríos
Hasta mi desnudez
Hasta mi vergüenza
Doy lastima no va mas
Cero en poesía
Por ahí es un buen principio

walter besuzzo



El hombre ciervo. Acrílico/tela; 130x98 cm. 1998Juan Moreira
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